La semana pasada ponía a examen a mi círculo social. Hablando en cifras resolví que entre mis amistades más cercanas había unas sesenta y cinco personas -todos ellos amigos y amigas a los que veo con regularidad- y yendo un poco más allá incorporé a otras ciento cuarenta personas que yo incluyo en la categoría de ‘conocidos’; es decir, gente a la que conozco por circunstancias, con las que mantengo contacto a traves de Facebook, pero con las que no tengo un trato demasiado continuo. Pues bien, de esas doscientas cinco personas de las que hice recuento absolutamente todas tienen ordenador. Tan sólo dos de ellas no tienen conexión permanente a internet -aunque se conectan de modo puntual desde otros equipos-, sin embargo el resto usa la red con asiduidad y desde su domicilio.
En términos porcentuales esto significa que prácticamente el 100% de la gente que conozco es usuario regular de internet.
Mi círculo social a examen
Articulo anterior: Cuestión de números